La sombra de la rosa – Ángela Banzas
Los años han pasado y el monasterio de Armenteira en 2002 se convierte en el escenario de una nueva revelación: un cuaderno inédito de Guillermo que despierta la curiosidad de Antía Fontán, una profesora de Literatura con un interés profundo por el pasado literario de Galicia. Sin embargo, lo que inicialmente parece ser una simple investigación se transforma en una experiencia aterradora cuando Antía se ve atrapada en una serie de asesinatos que parecen seguir un patrón aterrador, inspirado en los ángeles caídos de la literatura. La figura del Asesino de la Rosa es un adversario astuto, que parece tenerla a ella como su único objetivo.
Ángela Banzas, con su estilo envolvente, teje una narrativa que se siente viva, con personajes que trascienden la página. La tensión crece a medida que avanzamos, con giros inesperados que mantienen al lector al borde de su asiento. La exploración de la relación entre el amor y el mal es uno de los puntos más cautivadores de la novela; Banzas no se detiene en la superficie, sino que se adentra en los recovecos oscuros de la psicología humana, un análisis que resuena con los grandes clásicos de la literatura.
La atmósfera del relato es inquietante y envolvente, con descripciones vívidas que transportan al lector a la Galicia de antaño, donde los secretos se esconden en los bosques y los ecos del pasado son palpables. La sombra de la rosa es más que una simple novela de misterio; es una reflexión profunda sobre el amor, la culpa y la literatura misma. A medida que Antía descifra el oscuro legado de Guillermo de Foz, también se enfrenta a sus propios miedos y deseos, lo que añade una capa adicional de complejidad a la historia.
El ritmo ágil y la prosa precisa de Banzas convierten cada página en un deleite. La autora demuestra una vez más su maestría en el thriller gallego, ofreciendo una trama que no solo entretiene, sino que también invita a la reflexión sobre la naturaleza del mal y la belleza que puede encontrarse en la oscuridad. Es una lectura que deja huella, una inmersión en el terror y la pasión que, sin duda, se queda con el lector mucho después de haber cerrado el libro.